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7 de junio de 2009

Llegó para quedarse



Que la gripe porcina ha llegado para quedarse, es algo cierto, aunque no sé muy bien si esto es muy grave, es malo, solamente preocupante o simplemente indefectible.

El miedo no es tonto, me dijo una vez un amigo psicólogo, y lo acepté de inmediato, porque uno tiene miedo de lo que no conoce. El miedo, como el agua, busca todas las rendijas de nuestra opinión para inundarnos de dudas y de pre-conceptos. Y como tal, solo ofrece dos alternativas de solución posibles: aprendemos todo lo que nos sea posible o confiamos en alguien que sepa más que nosotros.

Ya he escrito anteriormente sobre la poca y mala información que utilizamos para tomar nuestras decisiones, no solo en lo que respecta a nuestra salud, por lo cual me resulta necesario agregar en este post la apatía que demostramos en seguir eligiendo malas fuentes, aún cuando sabemos que ya han fallado en el pasado.

Tal vez sea la falta de tiempo o el bombardeo incesante de la tecnología. Solo es necesario ver a las personas respondiendo e-mails y mensajes de texto mientras caminan, andan en bicicleta o manejan por la autopista, aunque esto genere muchas más muertes por año que el dengue. Tal vez esta falta de tiempo haga que aceptemos lo primero que escuchamos, o lo que más se repite.

Simplifiquemos. No es necesario que sepamos todo de todo, pero es imprescindible que confiemos en la opinión de un tercero al que consideremos un experto.

En Salud los expertos son los médicos (no Bonelli, ni Geblung, y lo lamento por Massa y Ocaña), aunque tampoco todos ellos, solo los médicos especialistas Certificados que se mantienen actualizados. Y preferentemente aquellos que demuestran estar actualizados todos los días. Deben ser 15, 20 o tal vez 50 profesionales de cada especialidad, que en todo el país pueden y deberían ser fuente de consulta antes de hacer nada.

Un amigo me dijo una vez que las personas hacen mejor las cosas si antes de hacerlas las piensan. No pensar antes de actuar lleva indefectiblemente al error. Tomar decisiones sin la información suficiente también.

Veamos la opinión de tres expertos:

Dr. Daniel Stamboulian, infectólogo, Director Médico del Centro Médico Dr. Stamboulian.

Dr. Alfredo Seijo, Jefe de Infectología del Hospital Muñiz.

Dr. Daniel Pryluka, Jefe de Infectología del Sanatorio Otamendi.

Seguramente no son los únicos, pero podemos empezar por ellos. Aclaro que no se trata de un reportaje presencial ni simultaneo. Las preguntas y sus respuestas fueron extraídas de distintos medios.

-¿Cuánta será la población afectada en el país por la gripe A?

Stamboluian: - Es impredecible. En mi opinión, y frente al actual escenario, es probable que, como sucede con la gripe estacional, sea de entre el 5 y el 10 por ciento de la población. El drama sucede cuando se enferma entre el 20 y 40% de la población. En ese esquema aumentan cinco veces las hospitalizaciones y la mortalidad se triplica. Hoy, las muertes anuales por gripe estacional en el país son entre 1000 y 3000 casos.

Pryluka: - En realidad los datos que disponemos hasta el momento son contradictorios ya que si bien en México el número de pacientes fallecidos parece importante en relación al número de casos sospechosos, la cantidad de casos confirmados es muy bajo. En EEUU y Canadá la gravedad parece ser menor. Con estos datos se orienta a pensar que la tasa de letalidad (o sea la gravedad) es similar a la de la gripe estacional que hay en todos los países todos los años y que por ejemplo en los EEUU produce de 35000 a 40000 muertes anuales.

-¿Cuál es la población de riesgo frente a esta pandemia?

Stamboluian: - Las complicaciones severas aparecen en pacientes cardíacos, personas con EPOC, asmáticos, fumadores, diabéticos e hipertensos.

-¿Los médicos pueden diferenciar una gripe común de la A?

Stamboluian: - En general, no hay diferencias. Los síntomas son similares y prácticamente imposibles de diferenciar.

Seijo: - En realidad el cuadro clínico no se diferencia del de la gripe habitual que se ve en esta época del año en nuestro país. Cuadros de fiebre leve o alta, dolor de garganta, dolores musculares, cefalea, escalofríos y en algunos casos el agregado de diarrea y o vómitos son los datos clínicos más habituales. En los casos complicados se agrega dificultad para respirar.

Pryluka: - En general los síntomas clínicos son similares a los de la gripe estacional, y al igual que en esta las manifestaciones clínicas son muy variables, desde una infección asintomática hasta una neumonía grave. Como las manifestaciones clínicas habituales de la gripe porcina en el hombre se asemejan a las de la gripe estacional y a las de otras infecciones agudas de las vías respiratorias superiores, la mayoría de los casos se han detectado casualmente mediante los sistemas de vigilancia de la gripe estacional. Muchos casos leves o asintomáticos pueden haber pasado desapercibidos; así pues, se desconoce hasta qué punto está extendida la enfermedad en el ser humano.

- ¿Que puedo hacer para ayudar a evitar la epidemia?

Pryluka: - Existe una serie de mediadas simples que ayudan a disminuir el contagio de los cuadros gripales tanto estacionales como variantes animales (aviar o porcina):

• Cúbrase la boca y la nariz con un pañuelo descartable al toser o estornudar. Tiré el pañuelo a la basura después de usarlo.

• Lávese las manos a menudo con agua y jabón, especialmente después de toser o estornudar. Los desinfectantes para manos a base de alcohol también son eficaces.

• Trate de no tocarse los ojos, la nariz ni la boca. Esta es la manera en que se propagan los gérmenes.

• Trate de evitar el contacto cercano con personas enfermas.

• Si usted se enferma quédese en casa y no vaya al trabajo o a la escuela. No se acerque mucho a otras personas para evitar contagiarlas.

-¿Son acertadas las medidas del Ministerio de Salud?

Stamboluian: - Algunas, sí; otras, decididamente, no. La gente debe autolimitarse si está enferma y, sólo si hubiera una prevalencia muy grande de infectados, se deberían restringir los encuentros multitudinarios, no antes.

Seijo: - Por ahora no hay que hacer nada, hay que estar atentos y, en caso de que se produzca la transmisión local, hay que reducir al máximo el aglomeramiento de personas -esto tiene que ser tanto una decisión política como de los ciudadanos-; lavarse las manos con agua y jabón; en los empleos hay que tratar de descontaminar al máximo -con alcohol- aquellas cosas que se sabe que son peligrosas, como los teléfonos, teclados de computadoras, picaportes.

- ¿Existen tratamientos para esta enfermedad?

Pryluka: - Si, hay dos medicamentos activos que son el zanamivir y el oseltamivir. Estos medicamentos son útiles solo si se inician dentro de las 48 horas de empezados los síntomas, por lo que la consulta precoz es muy importante.

Stamboluian: - Yo creo que para el H1N1 no hay que usar tanta droga; la gripe se cura sola. El antiviral es útil en gripes complicadas o si se quiere acortar su evolución en pacientes afectados por gripe común y gripe A.

Seijo: - Tiene que iniciarse la medicación dentro de las 48 horas, sino es inútil darlo porque no tiene efectividad. La indicación del antiviral es para aquellas personas que tengan fiebre, síntomas respiratorios y que además hayan estado en un país con transmisión -como es el caso de México- dentro de los diez días, que es el período máximo de incubación que se ha establecido.

-¿Deberíamos usar barbijo?

Stamboluian: - Es un tema controvertido y de poco valor científico, salvo en el caso de estar en contacto o a menos de un metro de un infectado. Su uso generalizado, para mí, no corresponde.

Pryluka: - Hasta el momento no es una práctica recomendada.

-¿El alerta de pandemia de gripe A (H1N1) ha distraído la atención de los argentinos en relación al dengue?

Seijo: - Esto tapa una realidad, que es la epidemia de dengue que estamos teniendo, con casos en el conurbano y algunos incluso en la Capital Federal. El dengue sigue vivito y coleando.

Después de seguir con atención la evolución de este tema estoy cada vez más convencido que la gripe A es la gripe. También descubrí que Palermo Queens es en realidad Villa Crespo, pero ese es tema para otro post.

16 de abril de 2009

Conejillos de Indias


Tengo que confesar que me costó encontrar un tema para este post ya que el manejo de la epidemia del dengue me tiene anonadado, pero como ya había escrito refiriéndome a ese tema (ver La Estupidez insiste) no quise repetirme, y decidí esperar un poco para ver qué otra sorpresa me deparaba la realidad de nuestro Sistema de Salud.

Encontré la simpática foto de un ratón con cara de bueno y descubrí que Cavia Porcellus es el nombre científico del muy conocido cuy, cobayo o conejillo de indias. Este roedor, nativo de la cordillera de los Andes, se encuentra ahora con frecuencia en los costados de las rutas y en los laboratorios de investigación biomédica, aunque en la antigüedad eran utilizados como mascotas.

Me imagino que los cuises no estarán muy contentos con el inesperado giro que dio su destino. Pasar de los brazos amorosos de una niña, a esquivar camiones bajo el sol abrazador o perder la vida con el único fin de probar una tesis, no debe ser fácil de digerir. Pero no es algo que deba preocuparnos porque nosotros somos seres humanos.

Pero en mi recorrida por los diarios on-line encontré una nota en diario Perfil donde se relata que cuatro pacientes de la ciudad de Diamante, Entre Ríos, denuncian haber sido usados como conejillos de indias por un programa sanitario llamado Misión Milagro, impulsado por los gobiernos de Venezuela y de Cuba.

Estos cuatro argentinos viajaron a Venezuela donde fueron operados de la vista sin costo alguno, para luego ser remitidos a Buenos Aires al día siguiente, sin haberse realizado un control post operatorio. Una combi los esperaba en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza desde donde fueron trasladados directamente a Diamante. Días después, un oftalmólogo de la ciudad de Paraná, a raíz de los malestares evidentes de los pacientes, constató que dos de ellos aún tenían los puntos de sutura en un ojo.

En total participaron de este programa 84 argentinos y suponen que los cirujanos que los operaron eran en realidad médicos practicantes.

Apenas terminé de leer la nota me acordé del Dr. Ernesto Ferrer, oftalmólogo jujeño, Presidente del Consejo Argentino de Oftalmología, y de su lucha permanente contra los "oftalmólogos cubanos" radicados en el sur de Bolivia, que operan pacientes jujeños sin ningún control. Me acordé también de todos los integrantes del Consejo de Certificación de Profesionales Médicos, que auspicia la Academia Nacional de Medicina, y que preside el Prof. Dr. Fortunato Benaim, donde se trabaja activamente junto con las Sociedades Científicas para garantizar al paciente la idoneidad y la competencia de cada especialista.

Embargado en una profunda tristeza, aunque no sorprendido, me surgen las siguientes reflexiones:

  • ¿Que argumentos se emplean, o que razonamientos se invocan, para subir a un avion a 84 pacientes carenciados argentinos y llevarlos hasta Venezuela para operarse de la vista?
  • ¿Que permisos o avales se utilizan para esta operatoria? ¿Puede esto ocurrir sin el conocimiento del ministerio de salud competente? ¿Qué figura en migraciones como motivo de su viaje?
  • ¿Los procesos de control que implementa el ministerio de salud, como el registro nacional de prestadores, o las habilitaciones sanitarias, que buscan darle seguridad a los pacientes, no rigen si estos son desplazados fuera del país?
  • ¿Cual es el real valor de una vida humana? ¿Cuantos muertos son aceptables para suspender una campaña de prevención del dengue o cuantos ojos pueden perderse para permitir una campaña publicitaria?
  • ¿En que clase de país nos hemos convertido?

Bernardo Houssay fue premio Nobel de Fisiología y Medicina en 1947, Luis Leloir fue premio Nobel de Química en 1970, César Milstein fue premio Nobel de Fisiología y Medicina en 1984. René Favaloro creó la técnica del By Pass en 1967. Domingo Liotta, desarrolló el primer corazón artificial en el año 1969, y lo paradójico es que nació en Diamante, Entre Rios, en el mismo pueblo desde donde partieron cuatro pacientes para ser operados de la vista en Venezuela.

Ya no me río de los cobayos ni de su triste destino de rutas y laboratorios, porque en el fondo somos iguales. Ya no me creo parte del granero del mundo ni condenado al éxito, porque hemos cambiado nuestro destino, hemos dilapidado todo. Ahora solo nos queda la mentira y el asombro, el atropello y la resignación, el egoísmo y la cobardía.

Y aun así, "si tengo que elegir, elijo la salud de saberme tan enfermo", porque solo un buen diagnóstico permite comenzar a sanar.

29 de marzo de 2009

Como elegir a un médico


Después de muchos años en la Salud debo admitir que no todos los médicos son iguales. Esto parece una obviedad pero es duro admitir una realidad, tal cual la conocemos y aceptamos en múltiples profesiones u oficios, cuando el resultado directo de esta es nuestra salud.

No todos los médicos son iguales porque no todos tienen la misma habilidad, la misma abnegación o la misma motivación. Pasa con los contadores y los abogados, ¿porque no va a pasar con los médicos? El problema es que un contador desinformado nos obligará a pagar más impuestos de los que correspondan, y un abogado desmotivado posiblemente nos haga perder una negociación. Pero un médico mal capacitado...

Hace unos años era muy común consultar con un médico amigo antes de tomar un turno con otro profesional. Pero hoy esto ya no es tan fácil porque el consultado debe tener en cuenta la cobertura médica del paciente, y sobre todo por la gran cantidad de nuevos profesionales que llenan las cartillas, lo que hace casi imposible, hasta para un colega, hacer una recomendación con tranquilidad. El resultado es un médico muy bueno al que no podemos acceder o un "llamá a tu cobertura", confiando en que el proceso de selección de su cartilla se base exclusivamente en la capacidad de los profesionales.

La realidad es que hoy existen alrededor de 150.000 médicos habilitados para ejercer la medicina y casi 40.000 juicios por mala praxis. Bien o mal demandados, la incidencia es demasiado alta y obliga a tomar ciertas precauciones.

Para evitar inconvenientes les cuento en qué aspectos me fijo cuando elijo un profesional para mi familia. No es difícil, solo hay que dedicarle un poco de tiempo.

En la facultad:

Desde hace ya algunos años el nivel de los estudiantes universitarios que egresan de las facultades de medicina es, en general, malo. La causa puede buscarse en la superabundancia de estudiantes, los planes de estudio, y las políticas de muchas universidades privadas, donde un estudiante que obtiene su título es un objetivo cumplido, no solo en lo académico sino en lo económico, prevaleciendo muchas veces el segundo criterio sobre el primero.

Ser médico egresado de la UBA ya no significa nada. Tal vez tenía valor en las décadas del 60 o 70, cuando los profesores de la UBA eran los mejores médicos del país y viceversa. Pero eso ya no es cierto.

De todas maneras, si estamos evaluando un médico recién recibido, el hecho que haya obtenido la medalla de oro o el diploma de honor, dentro de su promoción, implican un muy buen nivel de conocimientos teóricos que permitiría un rápido aprendizaje dentro de la especialidad, en el transcurso de su residencia. Sin dudas es un buen comienzo.

En la residencia:

La residencia posiblemente sea el momento más importante dentro de la formación de un médico. No solo por el conocimiento que va a adquirir en la materia, sino porque pasará a formar parte de una red de conocimientos que se extiende por todo el territorio argentino, formada por todos los residentes que ingresaron antes que él y todos aquellos que lo harán en los años subsiguientes. Una residencia es un club donde el médico no solo aprende sobre la especialidad que desea desarrollar durante toda su vida, sino que también aprende una mecánica de estudio del paciente y una ética en el manejo de distintos aspectos que deberá enfrentar en el transcurso de su vida profesional.

La residencia, en determinados establecimientos, actúa como un puente de contacto permanente entre distintos profesionales, ya sea para realizar interconsultas, para acceder a información de primera mano o para seguir el camino de la capacitación permanente.

Las mejores residencias están en las instituciones más prestigiosas. Piense en tres o cuatro hospitales, públicos o privados, que le den seguridad por su prestigio (por los casos de éxito que conoce, o por alguna experiencia personal), averigüe si en esas instituciones hay residencias, y confíe en el trabajo que realizan en ellas.

A la inversa, pregunte en que institución se formó el profesional que lo atiende y trate de recordar alguna referencia concreta sobre el mismo. Mientras más fácil es recordar la referencia, más tranquilo debe quedarse.

En el pos grado:

Como cualquier profesional, el pos grado es un plus de información que se relaciona con la implementación de nuevos tratamientos y nuevas tecnologías en viejas patologías. Para un médico, hacer una especialización en el exterior significa ponerse en contacto con los nuevos avances de la medicina entre dos y cinco años antes que el resto de sus colegas. Para un paciente esto significa mucho.

El posgrado en el exterior actúa de la misma manera que la residencia, pero en un nivel superior, ya que los contactos y la intercomunicación entre ellos se eleva a profesionales que cuentan con un perfil académico destacado, en distintos países del mundo.

En la docencia:

La carrera de docente universitario, y sobre todo la carrera de docencia dentro de la especialidad, que implica educar a médicos matriculados para que sean especialistas, indica un alto grado de apego a la profesión y un convencimiento, por parte del médico, en la necesidad de una capacitación permanente. Ser profesor o docente implica conocimientos.

En la salud pública:

La carrera hospitalaria implica experiencia. No es fácil llegar a ocupar cargos de jerarquía en los distintos servicios de cada hospital. Aunque para muchos de nosotros, lo público se relacione con contactos políticos y prebendas, ser jefe de servicio en un hospital público significa un gran conocimiento de la materia, un camino recorrido dentro del servicio y un examen rendido ante sus pares. Ser jefe de servicio implica haber tratado, coordinado y controlado a miles de pacientes, médicos y residentes. Implica un enorme bagaje de conocimientos prácticos en casos muy diversos.

En la actividad privada:

Los antecedentes de un profesional en la actividad privada siguen las mismas reglas que otras actividades comerciales, es decir, si el consultorio está lleno de pacientes es muy probable que el profesional realice un trabajo satisfactorio, no solo desde el punto de vista médico, sino también desde la contención y la satisfacción que genera en los pacientes. En medicina la publicidad más importante es el boca a boca de los pacientes satisfechos, por lo que esto es un buen indicador de calidad.

No debemos confundir el éxito del profesional en la actividad privada con la infraestructura con la que cuenta, ya conocen el dicho “no es oro todo lo que reluce”.

Estos son algunos indicadores que utilizo para evaluar la capacidad de un médico, sabiendo que casi siempre los profesionales cumplen con varios de ellos en forma simultánea. También podemos analizar premios o becas obtenidas, como así también la actividad que el profesional desarrolla en el ámbito de las sociedades científicas.

Lo importante es usar el sentido común y también la percepción personal, usted como paciente debe sentirse a gusto con su médico.

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